LOS VERANOS EN QUE ME MOLESTABA LA CANCIÓN DEL VERANO...(I)
Hay muchas cosas que nos demuestran que han pasado muchos años y demasiados veranos, y no solamente por los pelos que empiezan a salirte en las orejas, ni porque las vacaciones ya no duran tres meses -que cortos parecían-. Es volver del trabajo mirando las playas abarrotadas. Y es en el semáforo, mientras espero el luminoso cambio, cuando cierro los ojos y me viene el olor a bronceador, a sensación de arena dentro del bañador, del frío que está el agua -a pesar del calor... Pero no, al abrirlos después de sentir la bocina del apurado de detrás, sigo vestido. Los jóvenes me miran como a un "señor" y no como a uno de los suyos. Mi piel, lo único que mantiene de aquellos años "curtidos" por el sol es un manto de pecas intensas que cubren ahora mi pálida piel.
No, ya no soporto el sol que soportaba antes -amén del susto de hace años cuando decidieron que era mejor quitar de cuajo varias de aquellas manchas que habían dejado de ser pecas para ser lunares que querían ser "planetas"...
No, hace muchísimos años que los periodos de descanso no duran tres meses...
Lo único bueno es que desde hace el mismo tiempo no me molesta la canción del verano -ni sé cuales han sido durante más de catorce años... Atrás quedó el odioso "Mi tierra" de Gloria Estefan, los Max Mix y todas aquellas cutradas de pseudo-discjokeys de tres al cuarto. Ni hablar del Georgi Dan y sus "martilleantes" y estúpidas creaciones -en cuántas giras de mi barrio hacia el sur de la isla tuve que soportarlo mientras los "carrozas" se contorneaban cuales serpientes en celo... Cuántas veces tramé asesinar a aquel tío con "pelo" y acento de "chino".
Pero hoy, mientras todo ésto pasaba por mi cabeza -en ebullición debido al calor- sonó una canción en la radio del coche que sí marcó uno de mis veranos. Justo aquel en el que mi hermano y sus amigos tenían moto. En aquellas noches calurosas de verano, cuando quedábamos en el coche abandonado delante de la casa de Basilio a leer comics o revistas de adultos (si alguno le había robado alguna a su hermano mayor), o que volteábamos las porterías de futbito para utilizar sus redes de hamacas para mirar el cielo estrellado, o nos tirábamos en el techo fresco de "el aljibe" a mirar las estrellas mientras escuchábamos un magnífica serie de radio: "el anticristo".
Allí viví uno de mis primeros amores "a distancia", es decir, me enamoré de una chica mucho mayor que yo. De esos amores nunca confesados y que te hacían sentir feliz el simple hecho de verla respirar. Y ella adoraba esta canción...
Verla a ella disfrutar tanto con esa canción, hacía que yo perdiese el centro de gravedad...
DESVARÍOS DE UN VERANO: yeyo.
VÍDEO: cortesía de youtube.
Historia rememorada al escuchar la canción en Inolvidable FM.


flor_deloto dijo
Qué buen devarío, Yeyo.
Welcome back.
No, ya los veranos no duran 3 meses, y hay veces que ni duran ..... los vemos pasar desde las ventanas ....
Beso.
14 Julio 2010 | 02:40 PM