ESCENAS EN LA CALLE TRIANA...(8 imágenes)
En un banco observo mientras espero:
Entradas y salidas ansiosas de los locales comerciales, caminares rápidos que adelantan a los que demuestran que para ellos sí era sábado.
Evitando la lluvia, un guitarrista ambulante instala su quiosco y "desaparece" en su música...
Pocos agradecen los agradables arpegios que amenizan el oscuro día...
A pesar de parecer despistado, Benkomo Nuez se acerca para pedirme las fotos:
-¿Podrías mandármelas al correo?
-Por supuesto que sí -contesté.
Empieza a escribir su dirección en un trozo de papel. Yo mientras hablo y "meto la pata" dando otro nombre a la pieza que tocaba. Me interrumpe para rectificarme y hacer justicia con el autor.
La sensación es que sigue sumergido en la guitarra sin tocar. Cojo el papel, le doy mi dirección y me despido intentando no molestar.
Un grupo de 20 mujeres y un hombre pasan cual nube blanca en medio de un cielo gris. Sus coloridos vestidos delatan que llegan tarde a las clases de flamenco.
El pavimento peatonal cambia su textura igual que los charcos aparecen y desaparecen como la luz al apretar el interruptor...
Una niña está ocupada persiguiendo esos charcos que quedan. Cuando llega a un tramo seco, regresa sobre sus pasos y así apurar las últimas gotas que han quedado amontonadas de nuevo tras su paso.
Su silencioso padre la persigue e imagino su pensamiento: "Dichosas botas de agua".
Según me alejo, el ruido de la guitarra es desplazado por otro igual de generoso...
..."Alfonsina y el mar" desgarra el alma en un añejo violín. Al terminar, el músico se acerca para dejar de ser anónimo:
-"¿De dónde sos vos?".
-De aquí - respondí. ¿Y usted?
-"Chileno, yo soy chileno. Te vi tarareando la canción. ¿Sabes cómo murió?".
-Sí, tengo y he leído la Caricia Perdida, además, queda tan claro y rotundo en la canción.
-"Sí.¡Qué bueno! Pues sí, se metió tranquila y lentamente en el mar para desaparecer en el fondo" -mientras hablaba en ese acento que a nosotros nos resulta tan musical, sus párpados se cerraban y sus manos hacían gestos imitando el movimiento del mar.
Una presentación con choque de manos y le doy mi dirección.
-"¡Qué bueno! Muchas gracias".
-No, gracias a usted.
Curioso, apenas 15 metros después tropiezo con la fase final de la conservación de los RAÍLES DE LA PEPA...
Ironías que nos deja el día: cruces de caminos que nunca sabes a dónde conducen.
FOTOS: YEYO.
DESVARÍOS: YEYO.
A MP, por un desayuno genial en uno de "nuestros sitios".
A los músicos ambulantes y los modelos improvisados de mis imágenes: GRACIAS POR APORTAR MÚSICA E IMÁGENES A MI ESPERA.
HACE UN AÑO EN QUÉ DECIR:

fetuza dijo
Como siempre, fotos vivas, como la vida misma y sin olvidar las palabras que las acompañan. Porque la vida está llena de pequeños detalles.
Un abrazo
29 Octubre 2006 | 10:43 AM