OBSESIÓN...
Les voy a revelar una de mis obsesiones. Las estatuas. Están ahí, quietas, diciendo más sin decir nada...

La desesperación de la mujer del marinero...

La campesina...

...llevando encima las arrugas de mantener tradición ante industrialización...

Pero son estatuas, hasta a muchas de ellas les cortan las manos...

Y no me canso de ver atardecer con ellas...

¿Por qué será que nunca me parecen igual?


sinsangre dijo
Da miedo pensar que cuando hayamos desaparecido de aquí ellas permaneceran inertes, contemplando el paso del tiempo y deseando por un instante en poder mover las manos para taparse los ojos y no ver lo que tienen delante.
22 Agosto 2005 | 08:23 PM