RIDÍCULO...o de la sensación de "Tierra, trágame"...
Hay muchas veces en la vida que he hecho el ridículo, pero la siguiente es de la que más me acuerdo.
Sicilia, 1945... jajaja
Bueno, empiezo de nuevo, correría el año 1990 y algo. En esa época, cursaba 7 u 8º de EGB (si que ha llovido) y estaba "de novio" con una chica preciosa (tan preciosa, que no sé que coño hacía conmigo, pero bueno, esa es otra historia...).
Era curioso a lo que nosotros llamábamos "novios" en aquella época, solamente con ir a estudiar a tu casa y pasar mucho tiempo juntos ya era suficiente para rubricar el contrato.
Dentro de ese contrato, supongo que había una claúsula que te permitía irte de vacaciones 2 meses sin tener que darle explicaciones a la "supuesta parienta". Y así fue.
Pero lo más sorprendente es que a la vuelta de las vacaciones ni ella ni yo nos dirigimos la palabra...
Supongo que ella esperando por mí y yo esperando por ella (no es surrealismo, lo juro).
Así pasó un año, lo menos... Ya mi pobre corazón oxidado (como diría Fito Cabrales) no aguantaba más y decidió poner fin a esta situación. Entonces mi cabeza le dijo a mi brazo, que moviera mi mano, para que los dedos marcasen su teléfono y que mi boca articulase alguna disculpa.

El teléfono daba línea y alguien contestó:
-¿Si?
-Hola N, no hables por favor, soy yo.
Te llamaba porque veo absurdo la situación que atravesamos.
No lo entiendo. Que forma más absurda de terminar una "relación de amistad" (no le iba a decir que éramos novios, porque no sé dónde había metido el dichoso contrato).
Y yo no puedo aguantar más. Cada vez que te veo el corazón me da un bote.¡Vamos que así no puedo seguir!
Por lo menos, háblame.
(Un silencio sepulcral...)
-¿No dices nada?
-Verás no soy N, soy su hermana, ella ha salido a recoger unos apuntes, pero si quieres le cuento lo que me has dicho.
-No...éste...no te preocupes...yo ya...
(buscaré un pedazo de tierra dónde enterrar mi cabeza).
Y colgué.
MENUDA CARA DE GILIPOLLAS QUE SE ME QUEDÓ.
La vi una vez más.
No hablamos, se limitó a mirarme mientras besaba a su "novio".
Y yo, no podía hacer otra cosa que seguir buscando un puñado de tierra, esperando que ésta me tragase.
FOTO: DE AQUÍ.
HISTORIA REAL-DESVARÍOS: YEYO.

sinsangre dijo
Ante los asuntos del amor no ha ridículo que valga, porque en eso consiste el amor. En hacer una tontéría tras otra y disfrutar de las mismas. O no hemos tenido esas conversaciones metafísicas del tipo: Cuelga tú, no hazlo tú.
22 Julio 2005 | 05:52 AM